En esta pieza de 19x13x4 cm, Fort Barberà alcanza una madurez plástica donde la economía de recursos realza la profundidad conceptual. La obra se asienta sobre un ancla telúrica —una corteza orgánica que rezuma atavismo— de la que emergen dos entidades lineales en diálogo perpetuo. La dicotomía entre la densidad táctil del negro poroso y la aséptica pureza del blanco genera una tensión visual que trasciende la materia física. No contemplamos meras siluetas; son vectores de conciencia que definen el vacío, transformándolo en un tercer actor cargado de significado. La intersección de sus estructuras y la superposición de sus bustos sugieren una interdependencia existencial, una coreografía de identidad donde el «yo» solo se reconoce en el reflejo del «otro». La escultura funciona como un humanismo despojado de artificio, una síntesis rítmica que traduce el silencio en volumen. Es, en definitiva, una invitación a contemplar la fragilidad de nuestras conexiones bajo un equilibrio sutil y poético.
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247,00 €Precio
Impuesto incluido |
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