En esta obra de 20x11x6 cm, Fort Barberà profundiza en la dialéctica de la alteridad mediante una asombrosa economía formal. La pieza se alza sobre un fragmento de corteza que actúa como base telúrica, sobre la que se proyectan dos siluetas que son, en esencia, dos estados del ser: la densidad táctil y áspera del negro frente a la ligereza técnica y aséptica del blanco. El éxito reside en la intersección de sus perímetros; las figuras no solo coexisten, sino que se habitan mutuamente, sugiriendo que la identidad no es un átomo aislado, sino un proceso de interconexión constante. La línea negra, porosa como la materia orgánica, confiere una gravedad existencial que se equilibra con la luz de la línea blanca, creando un "espacio vacío" que vibra de significado. Es una coreografía estática donde el ritmo musical del artista se traduce en curvas de alambre que desafían la rigidez del material. Una obra que destila un humanismo refinado, donde la fragilidad de la línea soporta el peso de una profunda reflexión sobre la condición humana contemporánea.
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220,00 €Precio
Impuesto incluido |
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